La preservación de los videojuegos está a punto de dar un paso enorme, al menos de manera simbólica, pues Stop Killing Games, la iniciativa que busca preservar el acceso a los videojuegos cuando los editores hayan cerrado sus servidores, acaba de alcanzar las 830 mil firmas, lo que muestra un enorme interés de la comunidad de jugadores en preservar el acceso a los títulos.
Aunque la iniciativa comenzó formalmente en Reino Unido, esta ya es de carácter global y lo que busca es que los editores y publishers garanticen el acceso a los juegos online que pagó el usuario, incluso aunque hayan cerrado los servidores, pues el no hacerlo, además de ser una práctica anticonsumidor, es una forma de “matar los videojuegos” y dejar que se pierdan para siempre.
Today's the #StopKillingGames promotion day planned by the volunteers! I encourage people to make a post with that hashtag. I'm just following orders though, it's safe to label me as a boomer in regards to social media. pic.twitter.com/0yjIKswZn3
— Accursed Farms (@accursedfarms) July 2, 2025
Scott Ross, quien se encuentra detrás de la iniciativa, reveló que esta moción salió como una medida para evitar que los editores sigan vendiendo juegos con obsolescencia programada, pues pese a que los juegos no tienen como tal una fecha de caducidad pactada, una vez que finaliza el soporte o cierran los servidores, es prácticamente imposible ingresar al juego.
Un caso muy sonado en los últimos años fue The Crew, un juego de Ubisoft que te exigía conexión permanente a internet y cuyos servidores cerraron hace unos meses, algo que desató la furia en los fans que pedían un modo offline para seguir jugando, pero Ubisoft se excusó en que los usuarios sólo habían pagado por una licencia y no por un juego completo.
¿Cuál es la meta de Stop Killing Games?
Aunque para muchos las peticiones online no tienen más valor que una firma simbólica, esta iniciativa podría tener algo diferente, y es que una vez que alcance el millón de firmas, será posible llevar la moción al Congreso de la Unión Europea para que sea discutida como ley y, de aprobarse, se logre una regulación que pueda proteger los derechos de los consumidores en ese ámbito.
Seguramente lo anterior podrá ser un poco complicado, y es que, al ser un producto de consumo blindado con un montón de intereses empresariales, los videojuegos podrían enfrentar un largo camino para poder ser considerados un producto con mayor relevancia y cuidado por los organismos jurídicos, pues es el mismo debate de si se pueden o no considerar arte, ya que al hacerlo, las empresas y publishers tendrían ciertos limitantes monetarios que claramente no quieren enfrentar.
Información Indigo Geek


